¬°Registrate en Golden Poker! Casino | Slots | Poker | Deportivas CLIC AQUI

¬°Aguante Poker de primera!

gitan0


Moderador

*Masculino

6267
Post

5729
Comentarios

37668
Puntos

25
Referidos


REGISTRATE! es GRATIS!!





 Buenos Aires atiende a 600 adictos al juego por a√Īo  

Imprimir post


 770 Visitas|0 Favoritos| 0 Puntos





M√°quinas tragamonedas, ruletas electr√≥nicas, punto y banca, p√≥ker, bingo. Entrar al mundo de los adictos al juego es entrar a un mundo de historias que parecen irreales y mentiras que, de tan repetidas, hasta su propio autor las termina creyendo. Los jugadores, muchas veces, juegan hasta quedar sin nada y, pr√©stamos mediante, vuelven a jugar para recuperar lo perdido, en una espiral que no parece tener comienzo ni tampoco final. En la provincia de Buenos Aires, el programa espec√≠fico atiende a m√°s de 600 jugadores compulsivos por a√Īo.



Mientras los expertos en adicciones aseguran que los casos aumentan porque creci√≥ la cantidad de salas de juegos y hay ofertas de apuestas en Internet, las autoridades del programa bonaerense confirman que m√°s de 1800 personas ya pidieron que nos las dejen entrar m√°s a los bingos o casinos y, adem√°s, que el n√ļmero de jugadores que llaman para consultar por su adicci√≥n o pedir un tratamiento aument√≥ en los √ļltimos dos a√Īos.

La proliferación de bingos y casinos y el fácil acceso a los juegos online, donde se apuesta sin controles ni horarios, atraen a mucha gente que sin ese estímulo no se habría interesado por el juego: jubilados, amas de casa, chicos muy jóvenes y desocupados.

Seg√ļn los datos oficiales, entre los jugadores la mayor adicci√≥n est√° referida a las m√°quinas tragamonedas con el 64% de los casos, seguida de lejos por la ruleta electr√≥nica con el 13,5% y, m√°s atr√°s, con el 8,1%, la ruleta com√ļn (ver gr√°fico).

‚ÄúEl desaf√≠o es realizar un trabajo interdisciplinario y en equipo, debido a la complejidad de la problem√°tica‚ÄĚ, apunta la psic√≥loga Andrea Romano, coordinadora general del Programa de Prevenci√≥n y Asistencia al Juego Compulsivo de la Provincia y para quien ‚Äúse debe pensar en dispositivos efectivos de acuerdo a la singularidad del caso y a los diferentes momentos que el paciente transita en su proceso de habilitaci√≥n: individuales, grupales, familiares. Este trabajo se viene realizando en los diez centros de atenci√≥n gratuita con los que cuenta el programa‚ÄĚ.

Hombres que lo perdieron todo. Mujeres que no pueden dejar de ir cada noche a la sala de bingo y apostar y apostar como si en aquellos se les fuera la vida. Cada vez son m√°s los pedidos de ayuda que pueblan la l√≠nea del Programa bonaerense, donde todos los meses se recibe un promedio de cien llamadas de hombres y mujeres que buscan una soluci√≥n a su adicci√≥n compulsiva al juego. En ese punto, los responsables del √°rea mencionan un cambio respecto a mediciones anteriores: mientras que en 2014 el 57% de los que llamaba para pedir ayuda era el propio jugador, ahora ese n√ļmero subi√≥ al 69%.

Este sistema se puso en marcha en septiembre de 2005. Desde entonces hasta febrero pasado -fecha en que se hizo el corte estad√≠stico-, el servicio atendi√≥ un total de 7.395 personas, de las cuales el 13,6% corresponde a La Plata. ‚ÄúLos lud√≥patas no juegan para divertirse -aseguran quienes estudian el tema-, ni siquiera para ganar. Juegan para jugar. Y aunque suene parad√≥jico, juegan para perder: pierden plata, pero tambi√©n tiempo y la confianza de sus seres queridos. Estas p√©rdidas reafirman su sentimiento de culpabilidad, que luego tratan de aliviar con una nueva apuesta‚ÄĚ.

Al tratamiento llega un arco de pacientes que va desde los 18 hasta los 80 a√Īos, pero son los cuarentones la franja m√°s vulnerable a la ludopat√≠a. Los m√°s j√≥venes, se apunta, son los que se vuelven adictos mediante Internet, un factor que preocupa cada vez m√°s a los especialistas.

Un trabajo reciente presentado por la Federaci√≥n Espa√Īola de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar), de hecho, asegura que cerca de la cuarta parte de los que juegan online pueden desarrollar un uso patol√≥gico y alerta, a la vez, sobre la incidencia de estos juegos entre los m√°s j√≥venes. ‚ÄúEstamos detectando que el segundo problema es el juego online y cada vez estamos viendo a m√°s j√≥venes de 20 a√Īos que llegan a las asociaciones en busca de tratamiento‚ÄĚ, apunta M√°ximo Guit√©rrez, titular de Fejar y uno de los responsables del estudio.

Para quienes estudian el tema, la proliferación de bingos y casinos y el fácil acceso a los juegos online, donde se apuesta sin controles ni horarios, atraen a mucha gente que sin ese estímulo no se habría interesado por el juego: jubilados, amas de casa, chicos muy jóvenes y desocupados que encuentran en una máquina tragamonedas una manera de matar el tiempo y, por qué no, evadirse de otras frustraciones y problemas.

Lo que dicen en Fejar encuentra eco en las palabras de otra especialista en el tema, la psic√≥loga Mariela Vico D√≠az, para quien la oferta de casinos, bingos, m√°quinas tragamonedas y loter√≠a se multiplic√≥ a niveles que escandalizan y que, seg√ļn su visi√≥n, ‚Äúponen al descubierto una doble moral por parte del Estado, quien por un lado lanza un programa para ayudar al lud√≥pata y su familia y, por el otro, promueve que las salas de juego se sigan expandiendo como un negocio millonario. Es tan evidente que decirlo resulta obvio, pero vemos, por ejemplo, que hay un Estado que quiere atacar la cultura del tabaco y propone lugares libre de humo. A todos nos parece bien y pol√≠ticamente correcto, pero cabr√≠a preguntarse por qu√© no pasa lo mismo con el alcohol y la ludopat√≠a, que son adicciones socialmente aceptadas y acaso mucho m√°s da√Īinas. Tal vez la respuesta habr√≠a que buscarla en las sumas de dinero que, en este caso, se mueven detr√°s de los bingos, los casinos y las agencias de loter√≠a‚ÄĚ.

La ludopatía ha sido definida como un impulso de carácter irreprimible que se concentra en el juego de apuestas. Se manifiesta aunque exista conocimiento de los perjuicios que origina y es más fuerte que el deseo de inhibirlo. Por lo tanto, se trata de una perturbación en la capacidad de control del sujeto que tiene semejanza con las adicciones, si bien en este caso no hay ingestión de sustancias

Quienes abordan la problem√°tica aseguran que, aunque compleja, la ludopat√≠a es una patolog√≠a que puede curarse, y que esa recuperaci√≥n comienza con el propio tratamiento. Para lograr resultados positivos, se asegura, lo aconsejable es que intervenga un psiquiatra, que es el profesional adecuado para detectar la patolog√≠a de base y tratarla. En los √ļltimos tiempos, como se dijo, la tecnolog√≠a, las salas de juegos de azar, los videos juegos se han incrementado a la par que esta patolog√≠a ha comenzado a aparecer con m√°s frecuencia en los consultorios psicol√≥gicos. En 1992, la Organizaci√≥n Mundial de la Salud (OMS), en su clasificaci√≥n internacional de Enfermedades, reconoci√≥ la Ludopat√≠a o ‚ÄúJuego compulsivo‚ÄĚ como un trastorno.

El Manual Diagn√≥stico y Estad√≠stico (DSMIV) de la Asociaci√≥n Americana de Psiquiatras (APA) lo clasifica como un trastorno del control de los impulsos y define como el comportamiento de juego des-adaptativo, recurrente y persistente que afecta la vida personal, familiar o laboral. Seg√ļn se explica, el adicto al juego desarrolla una incontrolable necesidad de desafiar al azar y experimentar a la vez la adrenalina que le brinda la posibilidad de perderlo todo. Se trata de una patolog√≠a que afecta a quienes son vulnerables y tienen la creencia de que le pueden ganar al azar. Los estudios sobre el tema indican que entre el 1 y el 2% de la poblaci√≥n est√° predispuesta a sufrir este trastorno.

Fuente:www.eldia.com

 

 

Aconcagua Poker

888poker

Neteller

RApoker

Betmotion

Pokerstars

Full Tilt Poker

 
 
 
Facebook
 
Twitter
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Gitan0
 
Pablolinot
 
Licb1
 
Semamon
 
 
 
 
 
 
 
Enviar formulario
 
Poker de primera
 
 
 
 
 
 
 


© 2010-2016 Poker de primera | Protocolo | Widget | Enlazanos | Contacto | Mapa del Sitio
Powered by Spirate 2.3 & SMF